martes, 11 de septiembre de 2007
Yo no soy Godzilla (o el micro-pene de Enrique Iglesias)
sábado, 1 de septiembre de 2007
¿Qué es Rotten Tomatoes?
Cuando a una película le caen palos por todas partes y no hay ningún crítico en el mundo que la soporte, suele quedarse en una puntuación bajísima. Por ejemplo, “Catwoman”, aquella cosa infame protagonizada por Halle Berry y una Sharon Stone loquísima, recibe un 10% de puntuación, es decir, un “rotten” (“podrido” o “putrefacto”) como una catedral.
En Certified Fresh podéis descubrir que recientes estrenos están fresquitos y son güenos de verdad: “2 días en París” (91 %), el reestreno en USA de “Pesadilla antes de Navidad” (97%), “Superbad” (87%), “The Simpsons Movie” (88%), “The Bourne Ultimátum” (93%), “The 11th Hour” (el film ecologista de DiCaprio, 66%) y un largo etcétera. Y no sólo estrenos, explorad la web y descubrid si vuestras pelis favoritas son tomates rojos y gorditos.
Rotten Tomatoes tiene muchas más cosas divertidas en su web, que te llevará unas cuantas horas, por no decir semanas, descubrir y disfrutar. Por ejemplo, un blog donde van contando las últimas noticias, una tienda donde venden posters y pelis (extrañamente no tienen merchandising con el logo del tomate del que hacen bandera en la web) y distintos especiales o “features”. Por ejemplo, aprovechando el reciente éxito de “Superbad”, tiene un Especial Pelis de Adolescentes donde presentan una lista 25 películas del género con su puntuación en el tomatómetro correspondiente y donde tú puedes votar, siempre y cuando te registres como usuario. La última peli de su lista no la conocía: “My bodyguard”, en la que un pardillo de instituto se busca un guardaespaldas particular para que no le peguen más en el patio. El póster de la peli la anunciaba así: "Terrorized in the toilets? Chased after school? Shaken down for your lunch money? GET A BODYGUARD!" Obra maestra.
Pues eso, que Rotten Tomatoes no es ni más ni menos que una web de cine como tantísimas que pueblan el ciberespacio. Sin embargo, su rollo tomatil me parece original y divertido. Espero que esta explicación le haya aclarado las cosas a Ronroneo, que preguntaba en un comentario qué era eso del tomatómetro...
miércoles, 29 de agosto de 2007
Superbad
Llevaba varios días leyendo la palabra “Superbad” en webs, blogs y revistas del mundo. Superbad por aquí, Superbad por allá... ¿Qué es “Superbad”? Mi inglés de “I´m Muzzy” me llevó a la deducción de que aquello era “Supermal” o “Supermalo” o “Fatal de la muerte” en mi idioma. Algo así como: “¿Qué tal fue tu primer examen teórico de conducir, Monchito?” “¿Que qué tal? Superbad”. Vale, la palabra estaba clara, pero nada más. ¿Qué era lo que iba “supermal”? Varias búsquedas después, esto es lo que descubrí...
Para empezar, que la peli se llamará aquí “Supersalidos” y que ha sido escrita por Seth Rogen (que se ha anotado otro éxito –si bien como actor- este verano con “Knocked Up” junto a una de las doctoras de “Anatomía de Grey”) y Evan Goldberg. La ha dirigido Greg Mottola (que apenas tenías en su currículum series teen como “Undeclared” y canceladas-pero-de-culto como “Arrested Development”) y que es una peli de teenagers que ha sido (y está siendo) número uno en la taquilla americana (cosa que hasta la obra más infecta consigue... Cuidado, ahí llegan Alvin y sus amigas...). Más concretamente, “Superbad” va de dos amigos del colegio que se enfrentan a una difícil separación al acabar el cole, y es que cada uno de ellos ha sido aceptado en una universidad distinta. Para ponerle un broche de oro a su amistad (y para finalizar su mala racha con las mujeres) deciden vivir una mítica noche de farra y desenfreno. Dicen en IMDB que es una “excelente comedia adolescente con buenos personajes, por una vez”.
La gran diferencia, a primera vista, con títulos como “American Pie” es que estos son pringados de verdad, losers auténticos. Es decir, el gordo y el flaco de “Supersalidos” jamás, ni siquiera en sus sueños más húmedos, se ligarán a Tara Reid, Mena Suvari o Shannon Elizabeth. Se trata, mirad el cartel, de hacer “cool” lo “uncool”. Es ridículo, está gastadillo... pero puede funcionar. Si hay dolor, si hay verdad, molará. sábado, 25 de agosto de 2007
Ratatouille: La ratilla que hacía crepes
"Ratatouille" (pronúnciese "Ratatuí") es una película amable, divertida y brillante. Sin embargo, varios bajones de ritmo e interés a lo largo del film y un exceso de moralinas (persigue tus sueños, los humanos y las ratas podemos ser amigos, blá blá) impiden que sea la obra maestra que podía haber sido. Es aquí donde aprecio yo la mayor diferencia entre las pelis de Pixar y las de Dreamworks... que básicamente es sólo "Shrek". El ogro verde puede que esté peor animado (que lo está), puede que tenga peor argumento y peores diálogos (que los tiene) y puede que como película no resista una comparación seria con una de Pixar (que no la resiste); pero lo que tiene "Shrek" es un desparpajo envidiable, un sentido de la autoparodia, de no tomarse en serio a sí mismo, de "no pienso colar moralejas caducas" que Pixar ha sido incapaz de importar a sus preciosos ejercicios de estilo (Bichos, Nemo, Los Increíbles, Cars... todas acaban sonando a vieja película de Disney, con los discursos de siempre). En cualquier caso, no deben ser incompatibles los productos cachondos y superficiales (Shrek) con las buenas películas de Pixar (por clásicas, por bien hechas, por su calidad sobresaliente e indiscutible) como ésta "Ratatouille".
jueves, 23 de agosto de 2007
No me lo puedo de creer!!: La peli de Alvin y las ardillitas!!!
martes, 21 de agosto de 2007
Futurama is back!
domingo, 19 de agosto de 2007
Supermanes, héroes perdidos
Basta echar una mirada rápida a la mayoría de películas de superhéroes, que nos llegan hoy día desde Hollywood para apreciar que algo ha cambiado definitivamente en la esencia de estos justicieros contemporáneos, y sobre todo en nuestro interés por ellos. De primeras siguen resultando igual de atractivos. Pueden volar, escalar muros, o, si se lo proponen, detener el tiempo, pero sin embargo parece que ya no nos dicen lo mismo. La última oportunidad de comprobar esta mutación la ofreció el primer volumen de la que quiso y no pudo ser la serie de culto/revelación del año, Héroes. El principio de una saga sobre unos anónimos salvamundos que empiezan a desarrollar con relativa simultaneidad una serie de sorprendentes habilidades, encaminadas a evitar la destrucción de la ciudad de Nueva York. Así tenemos a una cheerleader que regenera sus tejidos musculares, a un candidato a las primarias de California que puede volar, o a un mendigo que posee el don de la invisibilidad.
Ella, sin embargo, le replica que se ha comportado como un auténtico héroe y le pide que jamás permita que nadie se lo niegue. Charlie no tiene superpoderes, no se teletransporta, tampoco busca salvar a la humanidad, e incluso carece de valor. La última vez que se metió en una pelea tenía 5 años y encima la perdió y, sin embargo, ayuda a esa mujer porque cree que es lo correcto. Eso es lo que le hace incluso más que un héroe. Lo que hace a Perdidos mucho mejor que Héroes, y a esta última, tan sólo una devaluación de la primera. En estos tiempos de crisis, los superhéroes ya no se enfundan las mallas, ni disfrutan de visión de rayos-x, sino que se encierran en un búnker a pulsar un botón cada 108 minutos sin entender muy bien lo que están haciendo ahí. Si Superman existiera hoy día, no sería como Bryan Singer lo imaginó, ni tampoco como el Nathan Petrelli de Héroes, más bien aparcaría su capa y cogería un pasaje del vuelo 815, sin más poder que sus recuerdos, ni más certeza que la de no entender que pinta en toda esta historia.