Siempre recordaré aquella entrevista a Bruce Willis (que se encontraba en Madrid promocionando una película) en la que la entrevistadora le preguntó por lo que más le había gustado de la ciudad y dijo un par de cosas para rematar así la respuesta: "lo único que no me han gustado son los donuts de aquí, están muy secos y duros". ¿¿Secos y duros?? ¡¿Pero qué dices, John McClane?!
O... ¿tiene razón? Los donuts de toda la vida, los nuestros, los de Panrico, son esponjosos y ricos, así, sin relleno, o de chocolate (¿fondant?) o de azúcar de toda la vida (o también los hay bombón). Esa cosa que sacaron hace poco de American Donuts con relleno es un pobrísimo intento de replicar la fórmula de los Dunkin´ Donuts (que, por cierto, en USA parece haberse reconvertido en franquicia cafetera)... que, queramos o no, tienen su atractivo. Los hay de melocotón, de chocolate blanco, de mandarina, de leche merengada... son unos maestros de los rellenos. Aunque hay quien dice que en realidad sólo tienen un donut y que ese sabor industrial se repite en cualquier variedad que elijas, la única diferencia es que le han cambiado el nombre. Vamos, que te sabe lo mismo el Dunkin´ Donut de limón que el de café.
¿Qué preferís vosotros: Donuts de toda la vida ó Dunkin´ Donuts? Sólo puede quedar uno...
